El teléfono como cuello de botella
Horarios, precios, ubicación, preparación de estudios. La misma decena de preguntas, todo el día, ocupando a quien debería estar atendiendo al paciente que tiene delante.
Agenda, recordatorios y preguntas de pacientes resueltos por agentes de IA. Te quedas con lo que necesita criterio humano.
Horarios, precios, ubicación, preparación de estudios. La misma decena de preguntas, todo el día, ocupando a quien debería estar atendiendo al paciente que tiene delante.
Confirmar por WhatsApp una por una, recordar la víspera, reacomodar el hueco cuando alguien cancela. Trabajo repetitivo que además se olvida los días cargados.
La consulta termina y ahí se corta el hilo: el control a los seis meses, la encuesta de satisfacción, el paciente que no volvió. Nadie lo persigue porque no hay tiempo.
No es un chatbot pegado a la web. Son workflows conectados a tu agenda, tu WhatsApp y tus sistemas, con monitoreo y reintentos.
Confirmación al reservar, recordatorio la víspera y reagendado sin llamada. Conectado a tu calendario real, no a una copia.
Responde las preguntas frecuentes en WhatsApp a cualquier hora, con la información de tu clínica. Escala a una persona cuando la consulta lo amerita.
Encuesta de satisfacción, recordatorio del control siguiente y reactivación de pacientes que llevan tiempo sin volver.
Citas atendidas, ausencias y huecos que quedaron sin llenar. Un resumen cada lunes, sin que tengas que sacar la cuenta.
Cada nivel está diseñado para un estadio diferente de transformación. Escala cuando estés listo.
Evaluación y primer despliegue de automatizaciones base.
Automatización completa con agentes de IA dedicados.
Infraestructura completa. Control total. Redundancia absoluta.
¿No estás seguro qué nivel es el tuyo?
Sin código, sin compromisos. Activa tu agente en 60 segundos.
La primera sesión es un diagnóstico: mapeamos tu operación y te decimos qué se automatiza primero y qué no vale la pena tocar todavía.